Coincidencia

-Un hombre -dijo Rex mientras doblaba la esquina con Margot- perdió una vez unos gemelos de diamante en el ancho mar azul, y veinte años después, ese mismo día, un viernes al parecer, estaba comiendo un pescado y no encontró ningún diamante en su interior. Esa es la clase de coincidencias que me gusta.

De,Vladimir Nabokov “Laughter in the Dark”.

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