en Escritos

Sueños Agradables

Soy feliz con el azul de mi camisa,
amo, cuando bebo hasta muy tarde,
la luna, y mi sombra delante de mí somos tres,
en esta noche insondable cuando los nombres y las cosas se ignoran,
su recuerdo no es un secreto sino un atisbo,
corazón que no da muestras de vida a menos que una mano tire de sus hilos,
el aroma de cabellos muy rubios y muy finos,
lejano perfume de anís y tardes de tormenta,
enciendo una vela,
voy a llorar sin prisa,
que al misterio no encona,
mi alma tomó la forma de esa botella,
la noche me traiciona,
mis hombros no soportan el peso de sus alas,
ella es para soñar.

Escribe un comentario

Comentario