en Escritos

Insomnio leal

Sentado frente a su ansiedad, se sintió muy cómodo.
La ausencia que estaba presente, lo miraba atónita.
Las dudas ya grandes y maduras lo desaprobaban (meneando la cabeza)
Nunca se supo de donde saca el valor para no arriesgarse.
Es otro día infiel, pensó mientras recordaba la noche anterior.
Sentía venir y sabía que tronaría un escarmiento.
Con la esperanza vacía, y lleno de fe, respiro profundo.
Prometió estarse alegre, pero se supo incapaz, no es fácil cuando se esta lleno de culpas.
Cruel es el recuerdo que no quiere exiliarse, y lo recorre ya casi por instinto.
Era endémico tomar malas decisiones, se propuso no tener presteza la próxima vez.
Un te verde, una Melba y el insomnio de una noche forjaron nuevamente su caparazón.

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